Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital

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Carlos Zapater: “lo más gratificante en Storyboard es haber sido parte de crear una historia”

“No me había planteado dedicarme a esto, pensaba en lo típico: ser cirujano o bombero. Dibujaba en mis ratos libres porque me gustaba, pero nunca creí que pudiera ser mi profesión”, asegura a U-tad Carlos Zapater. Hoy, y después de más de 20 años dedicándose al mundo de la animación, es profesor en el Máster Profesional en storyboard para Animación de U-tad y Lead en el departamento de Storyboard en Ilion Animation Studios.

Estudios Moro fue testigo de sus primeros pasos, así como SPA Studios y Sergio Pablos. Desde entonces, y aunque trabajaba como animador, ya empezó a coquetear con el storyboard, un sector que decidió convertir en su forma de vida. Primero con la serie de televisión Jelly Jamm, de 737 Shaker en la que se implicó durante alrededor de 2 años. Después, volvió a SPA para trabajar, también en Storyboard, con Smallfoot.

Su dilatada experiencia es una master class continua para cualquier interesado en este sector. Desde U-tad conversamos con Carlos Zapater para empaparnos de su pasión por el Storyboard, la creatividad y el mundo de las series y largometrajes de animación.

 

 

 

 

¿Cómo definirías Storyboard?

Storyboard es una de las partes más importantes en la producción de una película. Va de la mano del guion. En un largometraje de animación generalmente los guionistas se nutren de la gente de Story porque nosotros visualizamos en pantalla lo que ellos han escrito, incluso cosas que no han definido del todo. Normalmente damos ideas a los guionistas y ellos las incorporan – si le parece bien al director – y seguimos mejorando el contenido. Esto hace que el Storyboard no acabe cuando comienza la animación. De hecho, puede acabarse quedando poco de producción.

 

¿Hacéis recomendaciones para mejorar el contenido?

Claro, se espera eso de nosotros. Generalmente no buscan que recibas el guion y lo repliques tal cual. Pretenden que lo mejores, que propongas cosas, que el proceso siga avanzando… Los guionistas escriben, Story les da un empujón, los guionistas retoman ese empujón… Es un proceso muy orgánico que va trabajándose.

 

¿Qué es lo primero que suele hacerse en Storyboard?

A mí lo que me funciona, dependiendo de qué tipo de secuencia sea, es hacer antes unos Thumbnails, que son unos pequeños dibujos que hacemos al comenzar la secuencia y que nos sirven como guía de lo que queremos contar. Al hacerlos pequeños, de un solo vistazo ves lo que funciona y lo que no. Te da una visión global de lo que estás haciendo. Cuando lo terminas lo replicas en grande, incluyes el movimiento de cámara o sugieres el movimiento del fondo. Nosotros, por ejemplo, lo que hacemos es animar los fondos con Photoshop, más o menos a mano, y lo incluimos en el trabajo, además de las coreografías de los personajes. Hay que hacer varias poses para ver qué acting tiene una viñeta, para desarrollar los gags… Quien hace Story está editando la película y dándole ritmo.

 

 

¿Cómo es el día a día de un profesional del Storyboard?

Normalmente recibes la secuencia escrita (el guion con diálogos), lo lees y el director o el Head of Story también te dan un feedback. Después, si tienes dudas haces un brainstorming con tus compañeros. Hay que recordar que este es un trabajo muy de equipo, necesitas comunicación para que haya una coherencia con todo. Una vez tienes la idea haces los thumbnails, la planificación y le vendes la idea al Head of Story.

Si más o menos lo ve claro se lo vuelves a enseñar en grande. Comienzas a incluir más poses de tal manera que cuando estés pasando de panel a panel verás movimiento. No hay animación, pero hay tanta información que a la hora de editarlo es fácil entender todo lo que está sucediendo. También sugieres movimientos de cámara con dibujos, y una vez que tienes hecho esto, haces el pitch. Éste es uno de los puntos importantes del proceso porque tienes que vender tu idea al director, escenificándola, dándole el ritmo y la intención, poniéndole  voces, haciendo onomatopeyas, etc. Cuando eso ya se aprueba, es cuando va directamente a editorial.

 

¿Qué es lo más gratificante y lo más difícil en Storyboard?

Lo más gratificante en Storyboard es haber sido parte de crear una historia. Storyboard es el ‘fondo’. Si ves una película entera en Storyboard la entiendes: los personajes son expresivos, hay chistes, te ríes… Además, cuando montas toda la película en storyboard y se hace un visionado se ven todas las carencias de la película: si un personaje no funciona, si un acto no se entiende o si un personaje es muy plano, por ejemplo, y eso también es positivo.

Lo más complicado para mí es la comedia. Conseguir el chiste y que, además, sea original, es difícil. Además, a veces ocurre que buscas enfoques originales y el productor prefiere apostar por lo de siempre (porque se supone que es lo que va a funcionar), y es frustrante.

 

 

 

 

¿Es necesario saber dibujar bien para trabajar en Storyboard?

No, no es necesario saber dibujar bien, es necesario saber contar historias. Se puede aprender, aunque debes tener ganas y no tener miedo a fracasar ni a compararte con nadie. Saber narrar, hacer una realización con sentido, para que cuando la veas montada y editada, sean dibujos expresivos que te transmitan algo. Tienes que intentar que un personaje transmita la emoción que estás intentando transmitir.

 

¿Y escribir?

En Story hay secuencias que vienen sin estar escritas. Sabemos lo que tiene que pasar, pero a veces es posible que no haya nada escrito. En momentos así sí que hay que escribir. Cuando estoy solo y tengo secuencias de ese estilo, me hago una escaleta, escribo cómo pienso que será esa secuencia y la voy visionando con la música. Así empiezo a trabajar y a hacer los thumbnails.

No suele ser un proceso muy lento porque en tres o cuatro días ya quieren ver thumbnails, y generalmente en una semana o dos debes tener la secuencia terminada. Muchas veces cuando no la tienes, no pasa lo mismo que sucede en animación. En animación los tiempos están mucho más ajustados generalmente y la producción va más rápida. Es diferente porque en animación generalmente se apoyan en lo que se ha hecho en Story. El acting ya está sugerido y aprobado por el director y a la hora de animar el plano no se empieza con un folio en blanco, como sucede en Story, ellos ya tienen una base.

Nosotros tenemos que generar, a veces en tiempo récord, ideas nuevas – y originales, si es posible -, proponer nuevos diálogos, crear una narrativa clara y sobre todo conseguir que la idea que tiene el director de la película la sepamos plasmar cuanto antes en la pantalla.  Y esto se consigue con un buen trabajo en equipo entre el director, el guionista y Storyboard, colaboración crucial para que la producción continúe.

 

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