Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital

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De estudiar videojuegos a investigar la física del Hyperloop

Nuestros alumnos del Grado en Diseño de Productos Interactivos en inglés (y también en español) tienen un campo de estudio y de trabajo muy versátil. Tanto es así que entre sus asignaturas está la de ‘Fundamentos de física y matemáticas’ donde, entre otras cuestiones, analizan investigaciones punteras del sector de la física. ¿Sabes lo que es Hyperloop? Te lo contamos de la mano de Iñaki Ibarrola, alumno de este grado, que a sus 18 años ya tiene claro todo lo que la física puede ofrecerle en su futuro profesional.

¿Te imaginas poder viajar miles de kilómetros, en muy poco tiempo, casi más rápido que un avión, pero sin tener que volar? No volarías pero viajarías levitando. Esto que parece tan futurista podría estar a la vuelta de la esquina.

Si, por ejemplo, como Iñaki, fueras original de Pamplona, podrías llegar todos los días a tus clases de U-tad en Madrid gracias al Hyperloop. Se trata de una especie de tren que funciona gracias al magnetismo, y que circula por unos tubos al vacío, sin fricción del aire. “Los vagones serían cápsulas que irían levitando sobre la vía para evitar el rozamiento que habitualmente existe entre una vía y la rueda de un tren, y se propulsa por el propio magnetismo que le hace levitar. Sería un medio de transporte totalmente limpio y sostenible, ya que no consumiría combustible y tampoco lo expulsaría”.

La levitación se conseguiría “de manera más o menos simple, porque el sistema funcionaría igual que cuando los polos opuestos de dos imanes se atraen”. Por otro lado, la distancia al levitar entre la vía y cada cápsula sería mínima, de centímetros o milímetros, pero suficiente como para evitar ese rozamiento, que es lo importante. La misma fuerza magnética que provocaría la levitación de las cápsulas también favorecería su ‘repulsión’, es decir, la propulsión de esas cápsulas, su movimiento para circular. “El magnetismo elevaría la cápsula, y también la empujaría hacia delante”.

Lo que hace aún más especial al Hyperloop frente a un tren de levitación magnética “convencional” es que, además de eliminar el rozamiento con las vías, en este tipo de tren se pretende eliminar también el rozamiento con el aire, para lo cual debe circular por unos túneles especiales dentro de los cuales se hace vacío. De esta forma, se elimina la fricción con todas las partículas que normalmente flotan en el ambiente.

 

Hyperloop: eficiencia al evitar la fricción

 

Al evitar la fricción se conseguiría más eficiencia en términos de velocidad por energía, ya que se evitarían las fuerzas que suelen restar velocidad a un transporte. Las cápsulas del Hyperloop, al viajar por túneles específicos, tendrían una batería que, después de cargada por primera vez, se recargaría por sí misma. Es decir, en el momento de frenado esa capsula, mediante fenómenos electromagnéticos, obtendría carga de nuevo. “Es un medio que daría mucha facilidad para moverse, tanto en cuanto al tiempo como a la velocidad que alcanzaría al evitar rozamientos. Cuando se llegue a desarrollar nos hará avanzar mucho”, dice Iñaki.

Para que fuera un medio de transporte posible y real, entre otras cosas, sería necesario apostar al máximo por recursos que garantizaran su seguridad y eficiencia. Uno de ellos sería contar con buenos sensores que a lo largo del túnel por el que discurra el Hyperloop midieran aspectos como la presión, si entra aire en los tubos (para mantenerlo fuera y que mantenga su velocidad), así como cuestiones como la temperatura, etc. “Por lo demás no debería haber factores de riesgo, no tendrían que superar tormentas ni turbulencias, porque las cápsulas circularían por un medio totalmente estable y que en principio no debería variar”, añade. Lo único que debería tenerse en cuenta también es la sujeción del tubo por el que discurran las cápsulas, especialmente pensando en momentos de movimientos terrestres, entre otros.

Este medio de transporte podría llegar a sustituir tramos de vías convencionales. En términos de mantenimiento, al no usar electricidad continua, el coste de cada viaje no debería ser muy alto. Lo que podría suponer mayor gasto sería montar la infraestructura de la red de túneles, lo que requeriría bastante inversión, al igual que la fabricación de las cápsulas.

Aunque evidentemente no es un medio de transporte que esté en marcha -a pesar de que el concepto de tren magnético data de principios de 1900-, sí que se han hecho pruebas reales y físicas en algunos tramos para probarlo. Ya hay algunas compañías detrás de este proyecto, como la del propio Elon Musk. ¿Imaginas un mundo en el que nos desplacemos mediante levitación? ¡Ese mundo ya está en marcha!

¿Cómo se puede aplicar el Diseño de Productos Interactivos a un desarrollo como el Hyperloop? “Podemos desarrollar las aplicaciones digitales para el sistema del Hyperloop”, dice Iñaki. Por ejemplo, futuros egresados de este grado podrían crear “la interfaz de control para recopilar datos, almacenarlos, contar con aplicaciones y ordenadores desde los que se pudiera controlar que todos los parámetros del Hyperloop estuvieran bien, sin necesidad de ir en él, sin necesidad de un maquinista, desde una central, por ejemplo”.

 

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