Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital

Mujer haciendo una fotografía con una cámara analógica desechable
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Cámaras analógicas desechables, ¿por qué están de moda?

Las cámaras analógicas han vuelto. Sí, sí, ¡como lo oyes! Ahora que los smartphones tienen más calidad de la que nuestros propios ojos pueden apreciar, las fotografías de carrete están de moda. Festivales, vacaciones, conciertos o paseos por el barrio: ahora cualquier situación es digna de convertirse en un recuerdo vintage. Ya sea por el boom de Stranger Things, la creciente apreciación de lo cotidiano o el hartazgo de lo efímero y la instantaneidad, ir a revelar rollos de película se ha convertido en el pasatiempo favorito de la generación Z. Hoy, con motivo del Día Mundial de la Fotografía, desde U-tad te invitamos a conocer un poco más sobre este tipo de cámaras. ¿Te quedas?

¿Cómo funciona una cámara analógica?

Las cámaras analógicas siguen principalmente dos pasos para lograr capturar una imagen:

  1. Al presionar el botón de la cámara la luz de lo que queremos fotografiar entra por la lente.
  2. La lente se encarga de reunir la luz en un punto, en el cual se forma la imagen. Es precisamente aquí donde se encuentra la diferencia entre el funcionamiento de las cámaras analógicas y las digitales. Mientras que en las primeras el lugar en el que se forma la imagen es una película, en la segunda es un sensor.

Para acceder a las fotografías de una cámara digital basta con visualizarlas en el mismo dispositivo o descargarlas en un ordenador, mientras que para conseguir las de la cámara analógica hay que llevar el rollo de película a revelar. He aquí la mejor parte: hasta que no las tienes no sabes cómo van a ser.

¿Cómo funciona una cámara desechable?

Las cámaras desechables son la mejor opción para aquellos que no están familiarizados con el uso de las cámaras analógicas, ya que son baratas y no necesitan de ajustes para hacer las fotografías. Eso sí, no son nada sostenibles, ya que como su propio nombre indica son de usar y tirar.

Las cámaras analógicas desechables siguen el mismo funcionamiento que las analógicas, con la diferencia de que estas llevan el rollo de película incluido. Esto presenta tanto inconvenientes como ventajas: por un lado, no tendrás que pasar por el proceso de cargar o cambiar el carrete; por el otro, deberás tener en cuenta que tienes un número de disparos limitados y que tras gastarlos, tendrás que deshacerte de la cámara.

¿Cómo se usa una cámara de fotos desechable?

Utilizar una cámara desechable es tan sencillo como apuntar y disparar. Eso sí, no olvides tener en cuenta los siguientes puntos antes de hacerte con una:

  1. Si la cámara no cuenta con flash, asegúrate de hacer todas las fotografías en lugares con una buena iluminación o de lo contrario no se verán tras el revelado.
  2. Ten en cuenta que la mayor parte de cámaras desechables no cuentan con zoom.
  3. El rollo de película no se puede cambiar, por lo que elige uno que cumpla con todos los requisitos que precises. ¡Ojo! Los hay en color, pero algunos son en blanco y negro.

¿Por qué utilizar una cámara de usar y tirar?

Lo más atractivo de optar por una cámara desechable es saber que no podrás hacer tantas fotos como desees, sino que tendrás que elegir con cuidado los momentos a guardar. Por eso, son perfectas para documentar un viaje concreto o alguna fecha especial. Además, regalar este tipo de fotografías por Navidad, un cumpleaños o un aniversario es siempre un acierto.

Recuerda que hacer fotografías en analógico no te impedirá compartirlas en digital. ¿Por qué? Porque hoy en día casi todas las tiendas de revelado te dan la opción tanto de darte las fotos en físico como de enviártelas por correo electrónico o entregártelas en un CD. De esta forma, podrás colgarlas en redes sociales u otras plataformas sin que pierdan su carácter retro y lo más importante: sin tener que aplicar filtros a cada fotografía que haces con tu móvil.

 

Y tú, ¿tienes pensado hacerte con una cámara de un solo uso este verano? Desde luego, como has podido leer, son una forma original (¡y muy ochentera!) de conservar tus mejores recuerdos, por no hablar de que tener fotos en físico que poder enmarcar o pegar en las paredes siempre viene genial. ¡Pásate a lo analógico!

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