Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital

Trabajo de acting de Irene Trapero Caraballo
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¿En qué consiste el acting?

Ser animador es también ser actor. Y es que para animar un personaje correctamente debemos comprender a la perfección su psicología y ponernos en su piel. ¿Quieres saber más acerca de esta disciplina? ¡Sigue leyendo!

¿Qué implica el acting?

Para llevar a cabo el acting de un personaje de animación el primer paso de todos es conocerle a fondo: ¿cuáles son sus inquietudes? ¿cómo es su personalidad? ¿cuáles son sus objetivos? Una vez el animador tiene claras las respuestas a estas preguntas, debe ponerse manos a la obra. Para ello, deberá tener conocimientos de lenguaje corporal y expresiones faciales, pero también de actuación y pensamiento. Asimismo, deberá tener claro la evolución de su personaje, su papel en la historia y las líneas de diálogo con las que cuenta.

Dar vida a los personajes

Al final, ya sea en 2D o en 3D, el acting consiste en dar vida a los personajes, dotándolos de emociones. Por eso, el animador debe planificar meticulosamente cada escena, teniendo también en cuenta los movimientos involuntarios de las personas, como respirar o pestañear.

Acting en animación

La interpretación en el mundo de la animación es diferente a la del teatro, el cine o la televisión. Esto se debe principalmente a que el actor (animador) está en este caso delimitado por unas premisas estrictas y concretas, como son la voz del personaje, que viene dada por el actor de doblaje con una entonación e intención determinada, y sus acciones, determinadas por el guion. Así, existe poco margen para la experimentación.

En este contexto, el animador debe intentar encontrar los matices que no se perciben a simple vista e intentar no reproducir lo que ya ha hecho el actor de doblaje, sino entender lo que le pasa al personaje, sus objetivos, estado de ánimo o carácter, con el objetivo de hacerlo suyo.

Elementos del acting

Según el animador Doron A. Meir, son seis los elementos que hay que tener en cuenta para conseguir un acting creíble:

  • Sentir: esto no hace referencia a sentimientos definidos como la felicidad o la tristeza, sino a la conciencia, ese sentimiento que tenemos dentro todo el tiempo.
  • Pensar: los personajes no siempre actúan de forma inmediata. Busca enseñar el proceso de pensamiento que luego llevan a las decisiones y acciones.
  • Reaccionar: los personajes reaccionan a su entorno, a otros personajes, a estímulos… Todas las acciones deben tener una razón detrás.
  • Consistencia: haz que tu personaje siempre reaccione de forma coherente: de forma tímida, de manera extrovertida…
  • Personalidad: la personalidad de un personaje dicta sus acciones. Intenta no definir su personalidad en base a un solo adjetivo (arrogante, gracioso…), sino descubriendo qué le da miedo, cuáles son sus problemas, qué le hace feliz…
  • Estado de ánimo: al contrario que la personalidad, el estado de ánimo es temporal. ¿Está enfadado, triste, decepcionado…?

El animador debe ajustarse al guion y el storyboard, por lo que no debe inventarse la actuación del personaje, pero sí descubrirla, llegando a conocerle en profundidad.

¿Cómo se trabaja el acting?

El animador es un actor. Es un actor que trabaja con otras herramientas para crear vida. Así, trabaja con su cuerpo delante de la cámara con el objetivo de trasladar sus expresiones corporales y faciales al personaje, siempre teniendo en cuenta el guion, el storyboard y las directrices del director de la película o serie.

La mayor parte de las veces se construye el personaje de dentro hacia afuera. Para ello, hace falta entender cómo es, qué le ocurre, qué sensaciones experimenta, cuál es su estado de ánimo en cada momento, etc. Para poder trasladar todo eso a las expresiones faciales y corporales del personaje, el animador tiene que ser lo más honesto posible con su interpretación. Esto hará que sus gestos delante de cámara sean reconocibles, pero exclusivamente suyos. Así, se aleja del cliché y de lo obvio para hacer que la animación del personaje sea interesante y sobre todo, creíble.

 

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