Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital

Ilustración de Ixchel Estrada
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Ixchel Estrada, ilustradora: «Mi manera de dibujar es cortando y pegando»

Nacida en Ciudad de México (México) en 1977, Ixchel Estrada es una ilustradora que ha publicado para libros, revistas, cortos animados y publicaciones independientes. Conocida por sus collages, también cuenta con una marca propia y un estudio en el que realiza talleres, proyectos y objetos de autor.  Desde U-tad hemos contactado con ella para conocerla un poco más, con el objetivo de que su trabajo y trayectoria profesional inspire a nuestros alumnos y profesores.

P: Estudiaste Diseño Gráfico y luego te especializaste en Ilustración y Arteterapia, ¿cuándo supiste que querías dedicarte a esto? ¿De dónde viene tu vocación?

R: Yo de niña quería ser forense. No obstante, y sin darme apenas cuenta, me fui aproximando a la ilustración gracias a una libreta de recortes que mis padres nos armaron a mi hermano y a mí para entretenernos. En ella había canciones, palabras, fotos, fábulas… El juego consistía en que ellos colocaban una palabra a modo de detonante y nosotros teníamos que buscar entre montones de papel para ilustrarla.

Lo que más me gustaba era la colección de recursos de mi mamá: transferencias, calcomanías… de todo. Y mi padre tenía la premisa de “tú hazlo como puedas”, es decir, no como quieras. Esto es importante, ya que a veces anhelamos ese “me encantaría dibujar así…”, pues sí, pero tus manos no dan para eso, eso no quiere decir que no puedas hacer las cosas, más bien te ubica en el punto en el que tus fuertes pueden llegar a convertirse en tu manera de dibujar.

Retomando el tema forense… Mi mamá se dedicó a dar clases de biología y en su centro de secundaria tenía un laboratorio espectacular, lleno de frascos, especímenes, partes humanas, animales… Cuando me invitaba yo solo quería cortar cosas. Me encantaba el destace, esa es la realidad, pero cuando llegué a la preparatoria el resultado de mi prueba de aptitudes fue bellas artes. Ahí fue cuando decidí hacer diseño, aunque con mucho miedo, pues se mencionaba continuamente la palabra “dibujo”, mi talón de Aquiles. Más tarde me di cuenta de que terminé siendo forense de papel y de que mi manera de dibujar es cortando y pegando.

P: Tu trabajo se caracteriza por los collages, ¿por qué te decantaste por esta expresión artística? ¿Qué buscas transmitir?

R: La ilustración como parte del diseño gráfico tiene que cumplir la misión de comunicar. El collage que hago de manera personal es el que me permite salirme de lo que sea, investigar nuevas técnicas y métodos, usar herramientas y materiales diferentes… Por eso lo disfruto tanto. Me gusta mucho la experimentación.

Mi papá trabajó en el Instituto de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Allí se encargaba de hacer todos los mapas que tenían que ver con cuestiones atmosféricas. Para cada proyecto le daban lo último en materiales que una vez cumplían su función, acababan en mi caja de herramientas. Por eso, desde niña tuve la oportunidad y el privilegio de contar con muchas herramientas y materiales, y de ahí que sea una adicta a todas esas cosas.

P: También tienes una tienda donde vendes manualidades, cosas hechas a mano… ¿Crees que desde hace unos años para acá ha comenzado a apreciarse más lo hand-made?

R: Yo creo que no hay nada como lo hecho a mano. Guarda como esa característica especial del objeto en sí, de estar pensados para una persona en concreto.

De niña, para mí era alucinante ir a una panadería que tenía cerca de casa y ver cómo uno de los hombres que trabajaba allí tenía una mesa llena de papeles diferentes para envolver los panes. Me parecía un sabio por su habilidad para escoger siempre el adecuado. Yo elegía el pan de siempre, pero luego buscaba el papel que más me gustaba y pedía un pan adicional solo para que lo envolviera con él. Un día el hombre se dio cuenta de lo que hacía y me dijo: “¿Quieres uno?” y yo le respondí: “Mejor dos”. Creo que de ahí viene también mi pasión por las envolturas, por vivir la experiencia de abrir un paquete.

P: ¿Cómo de importante es que los niños y jóvenes disfruten del arte desde edades tempranas? ¿Cómo influye en su desarrollo?

R: Yo creo que el arte es lo mejor que nos puede pasar. El arte pone colores a aquello que a lo mejor quieres decir y que no necesariamente encuentras las palabras para hacerlo. También pienso que dice mucho a partir del silencio. La arteterapia lo que busca es justo eso: potenciar un sentir personal utilizando cualquier vía artística.

P: Actualmente das clases en la Universidad de La Salle Pachuca. ¿Qué asignaturas impartes? ¿Cuál es tu método de enseñanza?

R: Ahora estoy impartiendo Ilustración y Materiales y Prototipos, una asignatura que tiene que ver con todas las herramientas y materiales que los diseñadores tienen que conocer y utilizar. La finalidad no es otra que aprender a cortar, pegar doblar… Algo que me parece muy importante, y es que, aunque a veces pareciera que los que estamos al otro lado fuimos tocados por el hada madrina, yo entré a la universidad sin saber cortar, sin saber manejar escuadras…

En ocasiones los alumnos piensan que no hay nada que sufrir ni que padecer, que todo pasa muy fácil, y no es así. Yo por ejemplo he tenido problemas en los ojos desde 4º de primaria, no veía nada. Quizás por eso siempre me comentan que en mis trabajos aparecen los ojos de forma recurrente.

Al hilo de esto, me acuerdo de que un profesor me dijo una vez: “Estrada, esta carrera es para valientes”, y aunque no le faltaba razón, yo más bien diría: “La vida es para valientes”. Van a suceder muchas cosas que quieras o no van a ser parte de ti, como a mí me pasó el no ver o el no poder dibujar como hubiera querido, pero de algún modo u otro tienes que encontrar tu superpoder, tu punto fuerte, que no necesariamente tiene que ser el dibujo, aunque vayas a estudiar ilustración. Y es que un ilustrador no es un dibujante, sino una persona que comunica un mensaje a través de su estilo, su persona, su universo… así que por supuesto que se puede.

P: A lo largo de tu carrera profesional has ilustrado 22 libros, ¿cuál es el más especial para ti y por qué?

R: El libro que quedó el año pasado seleccionado en el listado White Ravens 2021, Eu sou a monstra, de Hilda Hilst. Es un libro que hice para Brasil, durante la pandemia, y que disfruté muchísimo por la libertad que me dio su editor. También porque su autora es muy importante en el país y dejó este poema para niños escrito antes de fallecer. Fue una delicia hacerlo.

Libros Ixchel Estrada

P: ¿Se podría decir que existe apoyo por parte del gobierno a la “industria” de la ilustración en México?

R: Aquí existe la Asociación Mexicana de Ilustradores (AMDI), que está luchando por conseguir derechos, mejorar las condiciones de los contratos… Tienen incluso una página donde editoriales o encargados de proyectos pueden ver los portfolios de los ilustradores que forman parte de la asociación y elegir al que quieren contratar.

P: ¿Qué consejos le darías a nuestros estudiantes de Ilustración o a aquellos que están planteándose dedicarse a esto?

R: Número uno, que no quiten el dedo del renglón, es decir, que no desistan. Creo que a veces un comentario como los que yo tuve en la universidad. Como ya he dicho antes, tenemos que buscar nuestro punto fuerte y trabajar a partir de este. Nada va a pasar de la noche a la mañana. Es importante seguir estudiando todo el tiempo, porque a veces pensamos que la universidad nos lo va a dar todo, y en realidad no. Es como una aproximación, pero todo depende de qué parte dedicas a tu propia enseñanza.

P: ¿Qué salidas profesionales tiene la ilustración?

R: Yo diría que todas las que puedas imaginar. Puedes optar por lo multimedia, y a lo mejor generar animaciones; te puedes ir hacia los cortos de animación, como hice yo durante el proyecto Imaginantes de Televisa; puedes encaminarte hacia los productos de autor y crear tu propia marca con objetos ilustrados… Creo que la ilustración o la carrera de diseño tiene un amplio abanico de posibilidades: crear estampados para ropa, diseñar juguetes, trabajar con diversos materiales…

P: ¿Podrías definir tu trabajo con tres adjetivos?

R: Creo que es muy difícil, pero si tuviera que definirlo con una frase sería esta: “Hacer con mis manos lo que mis ojos quisieran ver”.

P: Por último, ¿qué ilustradoras mexicanas recomendarías sin dudar?

Amanda Mijangos, Mariana Roldán, Natalia Gurovich, Claudia Navarro y Valeria Gallo.

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