Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital

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Victor Clavijo: “el animador es un actor que trabaja con otras herramientas para crear vida”

Hace unos días recibimos en U-tad a Victor Clavijo, reconocido actor español – diversas veces galardonado y nominado a galardones del mundo del cine – que ha pasado por producciones como las series Al salir de clase, La Señora, 14 de abril: La República, Gran Reserva o Amar es para siempre, entre otras; así como numerosas películas.

Clavijo impartió clase a los alumnos del Máster en Animación 3D de Personajes, como viene haciendo desde hace algunos años. Hablamos con él sobre su experiencia con nuestros estudiantes y sobre esta clase intensiva que siempre es recibida con mucha ilusión.

¿Cómo ha sido tu experiencia en U-tad durante estos años?

Creo que este es mi tercer o cuatro años dando este máster intensivo de un solo día en U-tad. Es muy complicado enseñar a actuar en un solo día, pero me voy con la sensación de que he dado una serie de herramientas a partir de las cuales los chicos pueden trabajar. Este día de trabajo siempre es muy divertido, es muy intenso, y durante el mismo trato de resumir en ocho horas todas las nociones posibles: con una hora de exposición teórica y otra de juego e improvisaciones para luego meternos de lleno en construcción de escenas y de personajes. Les doy las premisas adecuadas para que el trabajo de ellos siempre sea fresco, realista e interesante. Con eso es y para mí es muy gratificante.

Como actor me ayuda mucho a entender mi propio trabajo porque, viendo a los demás te das cuenta de lo que está bien y mal, de cómo se consigue un buen trabajo. Me ayuda a refrescar mi propia técnica, a confrontarla continuamente. Es un ejercicio de estimulación imaginativa muy sano y divertido. Invito a los alumnos a que ellos creen sus propias improvisaciones, por lo que me encuentro gente con talento que no había experimentado su potencial delante de la cámara pero que tiene mucho talento.

 

 

¿En qué ha consistido esta clase de interpretación vinculada al mundo de la animación?

Mucho del trabajo de los animadores es recrear situaciones y emociones dadas por el guion, por eso intento enseñarles cómo se llega a reproducir la emoción del personaje de dentro hacia fuera, y no de fuera hacia dentro. Actuar es un trabajo de muchos años, de mucha técnica. En un solo día trato de darles nociones básicas y herramientas para que los chicos se pongan delante de una cámara y actúen con disfrute, concentrados y alejados lo más posible del cliché.

Les explico lo que es un conflicto, lo que es un deseo, lo que es un objetivo, un protagonista, un antagonista…Les ayudo a pensar en términos muy concretos – cuanto más concreta es la actuación también es más interesante y sorprendente.

A partir de ahí, con esta aproximación básica, hacemos un ejercicio de calentamiento para que los actores salgan un poco de su cabeza y se centren más en el disfrute y en la relajación corporal. Después hacemos improvisaciones para que vean lo que es una aproximación a una situación dramática en la que todos los comportamientos son completamente orgánicos e imprevisibles y realistas.

Y con esa sensación de organicidad que aprenden con la improvisación, enfrentamos el trabajo de escenas concretas y del texto, para que vean que un texto tiene muchas interpretaciones, tantas como ellos le quieran dar, todo a fin de cuentas de que salgan de alguna manera de lo evidente y de que, a partir de las premisas que le dé el guionista o el director, vayan más allá, a encontrar matices en el guion. Pretendo que, como actores, como animadores de un muñeco, consigan dar matices únicos e irrepetibles que solo van a ser de ellos y de nadie más.

¿Qué consejos les das a los alumnos para que hagan una buena interpretación?

La interpretación aplicada a animación es muy distinta a la de cualquier otro ámbito como teatro, cine o televisión. El actor en la animación está muy delimitado por unas premisas muy estrictas y concretas, partiendo de la base de que la voz ya viene dada de una grabación con una entonación, con una intención determinada, lo que les da poco margen para experimentar y para la cosecha propia.

Lo que trato de explicarles es que, dentro de esas premisas limitadas, tienen que intentar encontrar los matices que a priori no están ahí. Que intenten entender el carácter del personaje para hacerlo suyo, propio. Para ir un poco más allá tienen que entender quién es el personaje, qué le ocurre, cuál es el conflicto en la escena, dónde está…, el mundo de hacerse preguntas abre muchísimas posibilidades.

 

¿Hay que aprender poses concretas?

Es que eso de enseñar poses no se hace en interpretación, se hacía quizá en el siglo XIX cuando la interpretación era más falsa, había un catálogo de gestos para la alegría o la pena… nosotros nunca trabajamos así.

La mayor parte de las veces construimos desde dentro hacia afuera, y para eso hay que entender cómo es el personaje, qué pena tiene o cuál es el estado de ánimo. Si un personaje tiene que tener pena yo no les enseño cuál es la cara de pena. La cara de pena es el resultado de una emoción que ellos tienen que generar como actores. Cuando generan esa sensación, el gesto es el resultado lógico de dicha sensación.

Yo les invito a que sean lo más honestos posible con su interpretación para que tengan gestos, caras ya actitudes universalmente reconocibles, pero exclusivamente de ellos.

¿Qué consejos de interpretación les das a los animadores?

Que cuando se pongan delante de la cámara para reproducir lo que hace su personaje se pongan en la piel del mismo; que se hagan muchas preguntas sobre el personaje, que no se queden con lo obvio y que a partir de ahí exploren en carne propia lo que le ocurre al personaje.

Yo creo que el animador es un actor que trabaja con otras herramientas para crear vida. Lo es igual que quien trabaja con unas marionetas y las anima. El trabajo de una marioneta está delimitado por la expresividad propia de la marioneta. Los animadores no están limitados por eso. Ellos son la carne y el cuerpo del personaje que animan. El animador tiene que entender que es un actor que anima a la animación. No deja de ser actor.

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